Elementalius Elemental®, una parte de la verdad.

Sinopsis de Identidad: Una clase the humildad.

El conserje me dijo: “es que los españoles que llegaron a Chile eran muy pencas. Por eso, nosotros somos así”. Y me reí. Sin querer reírme. Porque está instalada esa cuestión del que corrige es grave.

Y yo no quiero pasar por eso. De puro cómodo y cobarde.

Después me acordé que, gente cercana decía -o, más bien, dicen- lo mismo. Y entendí que si te rodeaste de gente ignorante -en algunos dominios- y no te atreviste a decirles nada, no tienes porqué repetir dicho accionar en el presente.

Si no, eternizas el comportamiento o actitud.

Bueno, eso mismo hay que hacer en el caso del machismo, sexismo, abusos y/o discriminaciones.

No obstante, creo que no hay que satanizar ni menos perseguir con ira, descontrol y tontera a aquellos que aún no han aprendido. No sugiero con esto, en ningún caso, que los perpetradores sean tratados con especial delicadeza ni sutileza, pero si con un mínimo respeto a su condición de humano.

El aprendizaje cultural ocurre en la unión de los paradigmas y las energías. Los opuestos complementarios; y no en la vociferante distopía progresista a la que ciertos grupos -idealistas, por cierto, y políticamente correctos- nos quieren, en ocasiones, someter.

A pesar de mi opinión -la cual tengo derecho de expresar con libertad en democracia-, le sugiero a aquellos que les parezca coherente y resonante, con sus propias ideas y sentires, dejarse llevar sin mayor oposición al devenir de la humanidad. Porque sinceramente, no puedo, no quiero y no debo, acreditar con certeza que tengo la razón.

Las políticas públicas debiesen tender a conectar desde el espacio emocional, intelectual y esencial del ser humano. Cosa que todas las normas que se elaboren emerjan desde el Arte de la Política. Ese insight que permite encontrar posturas unificadoras por la forma en la surge y se manifiesta en el lenguaje.

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